Humoradas Dominicales

«La envidia, la impaciencia del yugo y el desprecio del deber, parece que son las tres virtudes teologales que están a la orden del día. No sé qué blasfemo antiguo dijo: «para lograr el fin, todos los medios son buenos»; esta frase que debería haberse avado en la picota de la opinión pública, ha venido a ser para muchos una regla, un código, un símbolo de la fe. Ya no se le pregunta a nadie «¿Cómo ha medrado?», sino puramente «¿Ha medrado?»»

Gustavo Gostkowski


  • -Humoradas Dominicales


  • Gustavo G. Gostkowski

    Gustavo Gosdawa Gostwoski nació en Varsovia entre 1840 y 1846; de padre polaco y madre francesa, pertenecía a la aristocracia galesa. Se cree que estudió la misma profesión de su padre, ingeniero de caminos ferroviarios. En 1863 participó en la guerrilla para la independencia de su patria –espíritu guerrero heredado también de su padre, quien tomó partido en la insurrección polaca contra Rusia en 1831–, razón por la cual fue víctima de persecución política y se vio obligado a salir en exilio.

    Sigue nebulosa la llegada de Gustavo G. Gostkowski a tierras mexicanas; en uno de sus escritos –fechado en 1864– menciona que se encuentra en Berlín y el primer registro de Gostkowski en México data de 1868, sin embargo, parece que su posible viaje a México fue con las filas napoleónicas que acompañaron al Imperio de Maximiliano de Habsburgo, debido a que la Intervención francesa en México parece haberse dado de forma paralela con la “insurrección de enero” en Polonia (1863-1864), por lo cual polacos rebeldes en forma de migrantes se agruparon en Francia para seguir a Napoleón III, que cargaba todavía con la leyenda de ser un libertador, por lo menos para el imaginario polaco. Una vez en México, tomaron simpatía por el país, pero al querer pasar a las filas de Benito Juárez eran fusilados; muchos de ellos volvieron a Europa, otros se dispersaron por Centroamérica y pocos lograron establecerse en tierras mexicanas.

    Gustavo G. Gostkowski se formó en la tradición romántica europea, pero su lado francés lo llevó a simpatizar con los ideales de la Ilustración, sin dejar de lado su catolicismo. Una vez en México se inclinó rápidamente por la causa política liberal, así que su gran bagaje cultural –adquirido en su recorrido por toda Europa debido a su persecución– y su educación cosmopolita lo llevaron a escribir crónicas de corte romántico, pero con la fría racionalidad ilustrada.

    Las crónicas de Gostkowski se basan en su experiencia por Europa, que adapta al contexto social y cultural mexicano; Francisco Mercado Noyola menciona al respecto: “Las ideas e influencias que pergeñan sus crónicas se localizan principalmente en su formación humanística europea, en sus circunstancias particulares como extranjero en un contexto histórico mexicano particular y en la necesidad de complacer a un público lector que responde a esta coordenada cronotópica”. Asimismo, en sus crónicas son notorios los ideales de “orden y progreso”, al tiempo que critica el porvenir de una sociedad mexicana bajo ese lema.

    Gostkowski escribió numerosos artículos periodísticos, los primeros en México se registran en 1868 en el periódico francés Le Trait d´Union; un año después escribe su columna “Humoradas Dominicales” en el Monitor Republicano. Publicó también en el Renacimiento en 1869; colaboró en El Domingo, del que fue fundador y propietario de 1871 a 1873; en El Federalista en 1871, La Linterna Mágica en 1872, La Revista Universal de 1875 a 1876, El Partido Liberal en 1890 y también en la Revista Azul. Fundador de la Sociedad de Libres Pensadores, junto con los hermanos Sierra, formó parte asimismo de La Bohemia Literaria y de la Sociedad Literaria La Concordia en 1872, además de ser autor de dos obras de teatro.

    De 1879 a 1884 ejerció, por mandato del presidente Porfirio Díaz, el cargo de agente de colonización en Francia; posteriormente se encargó de la jefatura del periódico Le Nouveau Monde, y en 1899 fue publicado en París su libro De Paris á Mexico par les États-Unis. Gustavo Gostkowski murió en París, en 1909.


  • 2-6_Comentario _Humoradas Dominicales_

  • Gustavo Gosdawa Gostkowski, “Humoradas Dominicales” Inseguridad: secuestros en la ciudad, en El Domingo, 3ª época, núm. viii (7 de julio de 1872), p. 1-3.


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